Lunes, 20 de Noviembre del 2017,
Kultiba

El valor de lo intangible.

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Intangible. Bonita palabra. ¿Sabemos lo que significa? ¿somos conscientes de su importancia en nuestra vida diaria a la hora de tomar decisiones y de pasar a la acción?

Intangible es sinónimo de intocable, impalpable, incorpóreo, inmaterial, invisible, espiritual, etéreo, sutil. Estas son algunas de las características que complican la comprensión de lo que verdaderamente significa y del valor que tiene. Lo intangible está íntimamente relacionado con el conocimiento, con los valores y con las emociones. Tomamos cada día infinidad de decisiones pero aún no conocemos cuáles son los procesos que se generan en nuestro cerebro para poder llegar a tomarlas.

La cultura es un elemento intangible. Muchas de las personas que trabajamos en cultura lo hacemos en procesos y con elementos intangibles para transformarlos y materializarlos en procesos, productos y/o servicios que puedan tener algún tipo de retorno [económico, social, medioambiental, ...].  Uno de los retos, en este sentido, es cómo hacer tangible lo intangible, cómo cosificarlo o cómo hacer para que lo inmaterial sea, también, percibido como valioso.

Si hablamos de investigación, las empresas jugamos un papel importante a la hora de completar y transformar el conocimiento obtenido en procesos de investigación básica por universidades y centros de investigación en investigación aplicada. Es lo que conocemos como I+D+i. En este ámbito también lo intangible juega un papel protagonista en muchos casos. Algunos procesos de investigación aplicada dan como resultado elementos tangibles [app-s, dispositivos, soportes, sistemas, etc] y en otros muchos casos los resultados siguen siendo intangibles o cuando menos inmateriales.

La dificultad que entraña comprender resultados intangibles, nos lleva, consciente o inconscientemente a dar menos valor a éstos frente a los tangibles. Por ejemplo, yo valoro un móvil por su estética, su funcionalidad, su diseño, etc., … Sin embargo no valoro de la misma manera, por ejemplo, cómo incide en mi y en mi entorno un determinado modelo educativo frente a otro. Y resulta ser un elemento determinante en el desarrollo de cualquier sociedad.  

La investigación básica la generan organizaciones de una dimensión importante en cuanto a infraestructura [universidades, centros de investigación y tecnológicos, ...] y la investigación aplicada queda en manos de las organizaciones, grandes, medianas y pequeñas. En el ámbito de la cultura, una aplastante mayoría del sector está conformado por organizaciones inferiores a 3 personas.  Introduzco la variable de tamaño porque me parece relevante en la ecuación. Me explico; mientras a la investigación básica se le dota de recursos importantes, si bien es verdad que en los últimos años los presupuestos se han ido reduciendo claramente, el presupuesto destinado a la investigación aplicada es muy inferior y está muy atomizado. En algunos casos y concretamente, en el sector cultural, muchas organizaciones ni siquiera tienen acceso a financiación para desarrollo de investigación aplicada por su tamaño micro. Otras veces la ayuda no llega porque el objeto de estudio, siendo percibido como importante no casa con la infraestructura establecida por no tener resultados medibles. Dicho de otra manera por tratarse de intangibles. Este desequilibrio en cuanto a la aportación de recursos a estructuras macro y micro está teniendo una incidencia muy directa en la sostenibilidad de una parte importante del tejido empresarial en el sector cultural y creativo.

Hace falta una apuesta política y apoyo institucional para poder seguir avanzando en proyectos de investigación aplicada por parte de pequeñas y medianas empresas, en ámbitos relacionados con lo intangible. Si bien son dos cuestiones diferentes ambas tienen una correlación importante. Si la cultura tiene unos valores que tienen incidencia en ámbitos sociales, económicos y medioambientales y genera empleos con una serie de competencias y capacidades percibidas como positivas para la competitividad de los territorios necesitamos compromisos políticos serios y coherentes e instrumentos y recursos para seguir desarrollando tareas que, teniendo un componente intangible, revierten directamente en la sociedad en la que conviven.

La imagen es de Stepan Radiborg en https://flic.kr/p/5tYtBt

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Sobre el autor

aitzol batiz

enREDando... ;-)

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