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Sentido común como modelo de negocio.

aitzol batiz 2014/06/17 Cultura y la Empresa No Comments
Phrenologychart

Cuando a principios de 2002, decidí crear mi propia empresa para poder satisfacer mi necesidad de “hacer cosas” me encontré con un gran desajuste o desequilibrio en la contabilidad emocional de esta iniciativa. El DEBE estaba repleto de ilusión y de ganas de trabajar. En el HABER un gran déficit de formación específica en empresa, entendiendo empresa como proceso y con todos los elementos que este concepto incluye.

La única manera que tenía, por tanto, de poner a andar una empresa con este handicap era aplicando sentido común a cualquier decisión o acción que emprendiera. Tratándose, como se trata, de una empresa de servicios tenía claro que las personas eran una de las claves que había que tener muy en cuenta. Pero desconocía cualquier técnica o herramienta para la gestión eficaz de personas.

Además, durante mi experiencia laboral anterior había pasado por diferentes vivencias de las cuales aprendí, básicamente, una cosa; que cuando se trabaja con personas hay que cuidarlas y respetarlas, porque son la materia prima para poder desarrollar cualquier actividad.

Por esta razón y por convencimiento personal, basé la gestión de personas de la empresa en dos principios fundamentales con los que esperaba conseguir un resultado. Estos principios son la confianza y la responsabilidad. El resultado que buscaba obtener era la autogestión [por un lado la de cada persona para con su propio trabajo y por otro lado la autogestión de equipos]. El modelo en el que integraba todos estos ingredientes es muy sencillo: la empresa [la organización] muestra su confianza a todas las personas que la componen y les otorga gran capacidad de autonomía para desarrollar su labor diaria. A cambio, solicita o reclama una actitud responsable para con el propio trabajo. De esta manera, cada persona puede ir configurando su trabajo con valores propios que se van sumando a los de la organización, lo que aporta un gran valor.

Es un modelo que fomenta la autonomía pero, paradójicamente, también el trabajo en grupo. Fomenta también la motivación o la sensación de pertenencia. Pero también tiene aspectos negativos: por ejemplo es un modelo en el que al basarse en la responsabilidad personal, como existe poco control, cuando la responsabilidad falla, el modelo falla.

Con el tiempo me he dado cuenta que este modelo supone un marco de actuación. Un marco flexible, donde cada persona aporta, suma su iniciativa y actitud al proyecto y aumenta el sentimiento de identidad de cada persona. También me he encontrado con el caso totalmente contrario, pero ha sido muy minoritario.

Recientemente, he leído que iniciativas similares, se entienden como innovadoras y son modelos de futuro, lo que me dejó perplejo porque mi desconocimiento de los conceptos de empresa me llevaron a actuar simplemente con sentido común. Siguiendo esta reflexión, entiendo que el sentido común o, mejor dicho, la aplicación del sentido común es innovación.

Lo dejo, de momento así, para poder ir entendiendo la innovación desde este nuevo punto de vista: el del sentido común.

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Sobre el autor

aitzol batiz

enREDando... ;-)

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